Antonio Rojas

BIOGRAFÍA

Retrato de Antonio Rojas

Antonio Rojas (Tarifa, 1962)

Realiza su primera exposición individual en el año 1983 en la Galería Magda Bellotti de Algeciras con quien se da a conocer en Madrid en las sucesivas ediciones de Arco. Desde el comienzo la crítica alude a cierto aspecto neometafísico y geométrico de su obra.

Reside en Madrid desde el 1986 exponiendo en la mítica Galería de Fernando Vijande (1987) y realizando su primera muestra individual en la capital en la galería Montenegro (1988). Entre 1990 y 1993 reside en Londres y Roma becado por Delfina Studios Trust y la Academia de España en Roma, respectivamente.

Expone habitualmente en la galería Antonio Machón de Madrid que le representa durante más de una década. Ha obtenido importantes premios y galardones durante toda su trayectoria artística como el Premio Juan Luis Vasallo de Bellas Artes. IV Edición Premios Cortes de Cádiz 2010. Ayuntamiento de Cádiz (Cádiz), el Premio Ángel de Pintura 2004 (Valencia), la Medalla de Oro de la 62ª Exposición Internacional de Valdepeñas, 2002 (Valdepeñas, Ciudad Real), el Primer Premio del Certamen Nacional de Dibujo Gregorio Prieto 2002 (Valdepeñas, Ciudad Real) o la Beca de la Academia de España en Roma. Dirección General de Relaciones Culturales. Ministerio de Asuntos Exteriores de España, 1993-1994. Ha participado en una gran cantidad de muestras colectivas.
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Lenguaje pictórico

Su pintura parte de una continua exploración de la imagen y de las posibilidades del cuadro como espacio autónomo. Le interesa que lo representado conserve algo reconocible y, al mismo tiempo, introduzca una duda. Arquitecturas, paisajes y fragmentos tomados de la realidad son sometidos a cambios de escala, perspectiva y luz hasta adquirir una lógica propia.
En su obra hay una voluntad de intemporalidad y una afinidad con cierta tradición de la pintura metafísica. Entiende el cuadro como una ventana hacia un espacio imaginado, pero también como un objeto sujeto a sus propias proporciones y reglas. Piero della Francesca, De Chirico, Magritte, Hopper o Rothko forman parte de sus referencias, junto a la figuración madrileña de los años ochenta y artistas como Carlos Alcolea, Chema Cobo y Guillermo Pérez Villalta, con quienes compartió amistad y aprendizaje.

Proceso

El collage y el décollage han sido desde hace años herramientas importantes en su manera de construir imágenes. A ellos se suman la fotografía, la observación directa y el propio proceso de pintar. No le interesa reproducir un paisaje o una arquitectura, sino utilizarlos como punto de partida para llegar a otra imagen. Las perspectivas pueden contradecirse, los espacios abrirse o cerrarse y la luz modificar por completo la percepción inicial.
El trabajo comienza muchas veces con una intuición que intenta conservar durante todo el proceso. Hay decisiones calculadas, pero también accidentes y cambios que surgen mientras pinta. En ocasiones es el propio cuadro el que parece indicar qué necesita: una sombra, una interrupción, un vacío o una nueva dirección. Esa negociación entre una idea inicial y lo que sucede sobre la superficie forma parte esencial de su trabajo.

La mirada

Frente a la rapidez con la que hoy consumimos las imágenes, la pintura propone otro tiempo. Exige detenerse y mirar. Para Rojas Peinado, el cuadro no tiene que explicarlo todo ni conducir a una interpretación cerrada. Le interesa que conserve una parte de incertidumbre y que cada espectador pueda descubrir algo distinto en él.